jose jubilose - parando en villalpando - maxi rodriguez
Jose jubilóse
15/03/2010
actores - parando en villalpando - maxi rodriguez
Los actores son un asco
21/03/2010
Show all
Hambre de padre - Parando en Villalpando - Maxi Rodriguez

Hambre de padre - Parando en Villalpando - Maxi Rodriguez-¡Felicidades, papá!

-¿Un libru?, ¿pa qué quiero yo esto?

-Escribílu yo. Ye un homenaje a ti, a la figura paterna.

-Ah… Gracias, fía.

-Siempre fuiste mi modelo masculino. Pero nunca pude conectar emocionalmente contigo.

-¿Cómo ye ho?

-Ahí cuento un poco tu influencia desde que era una guaja, aquellos conflictos con la comida, la ropa, el pegamento…

-¿El qué ho?

-Cuando me prohibiste ir al viaje de estudios metíme en la habitación a esnifar pegamento. Y me enganché, fíjate.

-¿Pero qué me dices, Marigusti?

-¿Nunca te extrañó que coleccionara cromos hasta los treinta y cinco años?

 

-Ahora que lo pienso…

-Era una excusa pa abrir el bote y buscar otru paraíso más allá de Murcia…

-¡Joder! Y tovía sigues…

-No, tranqui, ahora me coloco oyendo a Gustavo Bueno. Digo: ¡coño, se rompe España y nosotros sin arreglar lo nuestro!

-¿Pero qué quies arreglar ho?

-No sé: la distancia, los silencios, las mentiras…

-¿Mentiras?, ¿qué mentiras?

-Cuando te decía que iba a dormir a casa de una amiga, en realidad estaba tirándome al bedel de la Facultad..

-¿En serio? ¿Y cuando decías que dormías con la vecina?

-No, aquello era verdad, aunque nunca quisiste verlo.

-¿El qué?

-Eso, que me acostaba con ella.

-¡¿Con la vecina también ho?!, ¿Cómo se pué ser tan guarra, Marigusti?

-Fue una época rarona, taba confusa… Ella era muy atenta y hacía danza del vientre. Y tú eras tan enigmáticu…

-¿Tan qué ho?

-Un día te pregunté: ¿puedo ir a Bañugues? Y tú respondiste: ¡mis cojones treinta y tres! Nunca lo entendí… En mis parejas busqué lo contrario a ti.

-¿Lo contrario?

-Sí, alguien menos autoritario, poco varonil…

-Pues lucístete, guapina. ¡Vaya ruina de matrimonios!

-Mala pata. Suso y Lolín eran tan sensibles, tan cariñosos que cuando se conocieron liáronse entre ellos.

-¿Qué ye ho? ¡Ay la madre que me parió!

-Ahí lo tienes, en el capítulo cinco, después de la orgía con la banda de gaitas y antes de mis escarceos con el tai-chi.

-¡Basta, Marigusti!, ¡¿quies mátame ho?!

-No, papá, sólo quiero estrechar lazos, en un día tan señalau…

-¡Mira, voy tirar el libru a casadiós!

-¡Léelu ho! Que venga güelita y hacemos un coloquio o un taller de constelaciones familiares. ¿Cómo lo ves?

-¡Mis cojones treinta y tres!

Comentarios

comentarios